miércoles, 20 de mayo de 2009

Mea culpa

A los que siguen el blog, primero gracias, segundo los invito a leer "El 100 que fue…", ya que es la última nota subida, pero los vericuetos de Internet hicieron que quede debajo de la nota del Barcelona publicada hace unas fechas, por ende, a primera vista no aparecen las nuevas líneas.

Sepan disculpar la desprolijidad y ojalá la disfruten. Abrazo.

jueves, 14 de mayo de 2009

Una apuesta que vale


Por estos tiempos las decisiones que rodean a nuestro fútbol tienen mucho que ver con escatimar, con cuidarse, con tomar recaudos hasta exagerados en ocasiones apremiantes y también con fallar en el mixado de los planteles a la hora de asomar las narices en plano internacional. Sin ir mas lejos huele a sanata la apuesta por dos torneos (cosa que se termina en general promediando la 9na fecha aproximadamente). A falta de pruebas miremos la cantidad de equipos argentinos con vida en Copa Libertadores, solo dos, afuera Lanús , San Lorenzo y River ,estos últimos en otra demostración del poco peso de ambos cruzando el charco y el primero, carente de mañas coperas aún.
Sin embargo el Barcelona de España enfrenta una situación, tan especial como límite. En menos de 20 días comenzó con un raid de partidos de altísima complejidad que lo ponen de cara a un desafío que solo 5 equipos han conseguido en Europa, conseguir la llamada “Triple Corona”. ¿Qué incluye este combo? La obtención del torneo local, la copa del país en cuestión (En Europa es tradición, se disputa de la Copa del Rey en España, la Copa Italia en tierras del último campeón mundial, la F.A Cup en Inglaterra y así se expande por Holanda y Escocia por ejemplo) y la “Orejona”, simpático apodo que por su forma le dan al trofeo de la Liga de Campeones de Europa. El equipo de Messi consiguió llegar a la final de estas tres competencias.
Quien lea estas líneas y sea seguidor del fútbol interplanetario, con justa razón dirá que no puedo comparar la riqueza de los planteles citados con la del poderosísimo Barcelona. Es verdad, sin embargo lo que aquí rescatamos son los detalles del como se encara semejante definición.
Miremos adentro. San Lorenzo con un plantel que excede por lejos los 35 profesionales, prácticamente desecho el torneo local de entrada, River en su necesidad, cual adolescente precoz, termino con todo demasiado rápido, en el caso del Granate equipo del sur, en su último intento de darle rienda a dos competencias terminó siendo cola en la lista argentina y sin demasiado que recordar en plano internacional. Hoy Boca también es buen ejemplo bordeando el fondo del Clausura, Estudiantes metido en este entuerto se comió un técnico en el camino y ahora dignificó bastante su andar en ambos torneos. Citamos al Barcelona que hace unos días definió su pase a la final de la Champions en Inglaterra con el Chelsea, con prácticamente la misma base con la que ayer enfrentó el decisivo juego frente al durísimo Athletic de Bilbao, el mérito se basa en arriesgar, a ir por todo, a no escatimar, al “jugarse las piernas” en la búsqueda de la gloria deportiva. ¿ Imaginás el porcentaje de técnicos argentinos que arriesgarían la base titular de su equipo de cara a tremenda competencia a nivel continental? Yo lo imagino bajísimo, casi nulo.

Para quien no sigue demasiado el fútbol, ¿pondrías a tus figuras de frente a 20.029 vascos aguerridos ( hinchas y jugadores y cuerpo técnico incluidos) pura cepa, con el recuerdo del tobillo fracturado de Diego, que detestan al Barcelona por su condición aristocrática dentro de la madre patria, antes de un final mas importante de la que estas por jugar? La respuesta base es no.
Nadando contra la lógica, el Barcelona desafía y va a por todo, ayer dió una clase magistral y se coronó en Valencia con goleada incluida (4-1) con muchas de las figuras que el fin de semana intentarán coronarse en la Liga, completando dos de los tres objetivos, y que luego, días después, se cruzarán con el recio y eficaz Manchester United, hasta aquí dueño de Europa.
Para conseguir la Liga le resta un punto y una catástrofe futbolera podría dejar al Barsa sin otra coronación, pero puede perder frente al United en Roma, por supuesto, sin embargo el mérito de ayer, de haber arriesgado todo en busqueda del Edén futbolero , es un hecho que vale destacar.

miércoles, 13 de mayo de 2009

El 100 que fue, y el que mejor no.

En la última fecha del torneo doméstico (como se gusta llamar ahora, como si se jugara dentro de una casa y no me vengan con que la Argentina es nuestra casa y la gran familia nacional) se dió un curioso hecho que terminó pasando desapercibido por que ambos protagonistas se vieron envueltos en derrotas, una que desató un lindo lío y otra que postergó un poco el sueño de campeonato.
Las referencias son para Daniel “Rolfi” Montenegro involucrado en la dura derrota de Independiente por 5 a 1, y para Esteban “Bichi” Fuertes, artillero de Colón que padeció una buena noche de Tigre y un par de goles de Chino Luna para el 2-1 del once de Victoria sobre el equipo santafecino.
Ambos jugadores estaban merodeando, con distintas ansias, una marca que unos pocos pueden disfrutar en nuestro fútbol, ni más ni menos que los 100 goles en primera división. Claro, como decía antes entreverados en escenarios muy diferentes, el Rolfi logró el descuento parcial (1-4) del Rojo frente a Estudiantes y así llego al centenar, pobre capitán, su festejo paso ultra-desapercibido hasta en los medios, donde creo le deben algún compacto y encima lo hizo con la cabeza vendada con un elástico rosa (si, ¡rosa!) y en medio de una catarata de insultos del que solo él se escapaba en Independiente (por mérito propio, claro esta).
El caso del emblemático Fuertes escapa al caos del Diablo, pero la historia se fué metamorfoseando con los días. Un grupo de fanas de Colón, le dedicó una bandera personificada, con countdown (cuenta regresiva) incluido al mejor estilo Martín Palermo, sin embargo, los sagaces periodistas repasaron y al final, el mentado gol de tres cifras, no era tal y la emocionada hincha que sobre el final del encuentro donde Bichi anotó, tachaba el 100 y alentaba por su eterno goleador, al llegar a Santa Fé tuvo que desayunarse que le sobró una cruz. Pedazo de gol había marcado el 20 pero que al ser descuento, tenia aroma de desencanto. No le vino tan mal al final. De llegar el centenar el fin de semana será con la gente que lo idolatra y hasta podría venir con victoria bajo el brazo para seguir en la pelea grande.
Las vueltas del fútbol hicieron que ambos formaran parte del seleccionado local que Maradona armó para ver de cerca a los jugadores del ámbito local, y en cancha de Colón, donde Bichi es patriarca absoluto y donde el Rolfi tendrá su premio por los cien siendo, ni más ni menos, que el enganche en un nueva etapa de Diego a cargo de la mayor. Pavada de elogio para dos tipos que cualquier equipo quiere tener en su once ideal y que por distintas realidades tuvieron que postergar sus festejos. Bienvenida la posibilidad de que sean en celeste y blanco entonces.




martes, 5 de mayo de 2009

Una canallada


En Rosario todo es distinto, se respira todo distinto, la literatura se lee distinta, el café se disfruta distinto y, lógicamente, el fútbol se vive de modo distinto. Tiene en sus venas la Cuna de la Bandera, héroes y personajes de distintos calibres y de valías superlativas, léase Ernesto Che Guevara, Roberto Fontanarrosa y el entrañable Negro Olmedo por citar referencias indiscutidas (al menos para quien escribe).
Para quienes desconocen, estos tres ilustres compartían un amor de nombre compuesto: Rosario Central. Hace un tiempo que la conducción de Central se distingue por lo vergonzoso de sus declaraciones (no así, de todos sus actos),encabezada por el extremadamente sanguíneo Horacio “Vasco” Usandizaga, si no lo retienen en la memoria, es el mismo que una fiesta de una peña Canalla (así llaman a los hinchas de Central) amenazo con “matar a todos los hijos de puta de los jugadores, técnico y quien carajo sea” si es que estos caían en la segunda categoría del fútbol argentino.
Por estas horas y en la previa del clásico mas caliente de nuestro suelo, el Vasco volvió al ruedo y se despacho con una salida fiel a su estilo. Decidió recortar el número de entradas visitantes en un numero considerable (de 8.000 a 4000 entradas en todo concepto, esto incluye las 500 plateas). Esta decisión, mas allá de estar dentro de la legalidad, evidencia una falta de tacto importantísima e imperdonable para un dirigente de su talla, que supo ser intendente de Rosario en dos oportunidades en el regreso de la democracia allá por el año 1983.
Esta nueva movida trajo (previsibles) incidentes de su mano y tiene muchos otros por traer, más el agregado de un penoso gesto de falta de colaboración con una dirigencia vecina que esta resurgiendo de las cenizas de la tiranía López ( a este último jamás se le hizo semejante planteo) que solo dejo deudas y una huella de corrupción y violencia tras su reciente salida. ¿De que incidentes hablamos? Tras las palabras de Usandizaga, se supo en Buenos Aires, en horas del mediodía que socios autoconvocados de Newell’s iban a marchar hasta la sede de Central en repudio a la decisión del presidente. Por la noche unos 400 hinchas de la Lepra (así se conocen a los rojinegros) tomaron las calles rosarinas y produjeron destrozos en una sede que solo se veía protegida por algunas vallas y la presencia inicial de 15 (créelo) policías, lógicamente los centralistas tomaron cartas en el asunto y un centenar trato de defender su lugar. Todo concluyo con 36 detenidos, 2 heridos de gravedad, 4 policías con heridas leves y un móvil de la televisión local destrozado.
La medida (inicial) tomada por el pope de Newell’s seria desistir de aceptar dicha cantidad por entender que esto rechaza cualquier animo de sana convivencia, imaginar solo lo que puede ser la venta de esta minima cantidad de entradas, es imaginar un escenario de suma violencia nuevamente. Todo por una decisión arrebatada tomada en caliente, absolutamente fuera de lugar.
En vez de amenazar con renunciar a la presidencia (no se cuan mal le haría a Central, fundido por todos lados) seria beneficioso que antes se digne a dar las entradas acordadas en un principio. Usandizaga, le debe a todas las glorias que nombramos al principio y a la fiesta más hermosa de todo Rosario, sino de la Argentina futbolera, un gesto de grandeza.

miércoles, 22 de abril de 2009

Caras y caretas. Parte 1


En el tiempo de ausencia se sucedieron hechos para todos los estilos, que llegado el caso ( el futbol se ha transformado en un descarrilado carrusel de situaciones repetidas) las iremos citando, pasó, por ejemplo, el debut de Maradona, pasó el debut en derrotas catastróficas de Maradona (todo en menos de un puñado de días), pasaron varios técnicos (en otro puñado de tiempo) y quedó instalada una situación en particular, la del enfrentamiento público de entrenadores versus jugadores, de estos sobre ellos, y de todos sobre todos. Todo públicamente.

Recuerdo uno en particular de Ismael Sosa (joven promesa de independiente que hace un tiempo, largo, que deambula por el ostracismo futbolero, ya que sus rendimientos en mucho tiempo no han sido, al menos, regulares) toda una incógnita en si misma el rendimiento del pibe (22 años), que sin lugar en el equipo, se cargo en declaraciones contra su ahora ex técnico Miguel Ángel “Pepe” Santoro (Gloria del club, campeón de América en el 64-65, 72,73 y 74), dejando entender que si no jugaba pretendía ser vendido (sic) y agregó que cada vez que el equipo perdía se decía que iba a cambiar el equipo, que le molestaría salir del equipo por que “uno va todos los días a entrenar y que como era el mas chico(sic 2), quizás , lo hacían sentir culpable” .

Vemos particularidades en el discurso. Los futbolistas suelen usar los potenciales para acusar. En el caso del Rojo, Santoro se hizo cargo (por sexta vez) de un plantel que ya se había comido varios técnicos, (Burruchaga, Troglio,Borghi, Falcioni) y que al ser junado por el grupo como un “hombre grande”, empezó a ser presionado desde adentro, por los jugadores que no eran titulares por bajo rendimiento( varios), no solo Sosa , que pensaban ser mas de lo que son y se querían sacar de encima a Pepe.

Hoy independiente no tiene a Santoro como DT,volvió a su cargo en divisiones inferiores, el día que dijo que se iba el equipo ganó y goleó (vaya paradoja). El nuevo entranador del Diablo es el respetadísimo Américo Rubén “Tolo” Gallego, último campeón en el Rojo, el hombre que llegó y aviso que iba a hacer cambios todos los partidos, que sus jugadores no eran rebeldes y que dió a enteder que a este grupo, perder le daba lo mismo. Hoy Sosa tampoco juega demasiado, pero se lo ve bastante mas callado, incluso estaria manejando la posibilidad de irse al futbol ruso a buscar su lugar en el mundo.

martes, 14 de abril de 2009

Renacer

Sacudiendo cenizas, vuelve el blog, primero a modo sigiloso, y luego cuando vuelva a caminar solito volvera al ruedo grande.

Gracias a los que se preocuparon por el blog, por quien lo escribe y por su continuidad.

La maldición del Calcio por Alejandro Wall (para Critica Digital)

Stefano Turchi sabe que la muerte comenzará a acecharlo más temprano que tarde. Será lo inevitable: a sus cuarenta años le diagnosticaron esclerosis lateral amiotrófica, una enfermedad cruel y terminal. Pero él no se resigna ni se entrega, y se somete a cada tratamiento que los médicos le recomiendan. En los noventa, Stefano fue delantero del Ancona, un equipo de la Serie B del fútbol italiano. Su historia, revelada hace pocos días a la prensa de su país, se suma a la de otros ex jugadores del Calcio que padecieron el síndrome en los últimos años. Muchos de ellos ya murieron; otros siguen la lucha como pueden. Y todo es un gran misterio: nadie conoce las causas. ¿Será el doping? ¿Cómo no sospecharlo en una liga donde el pinchazo fue tan frecuente como el masaje? Sin embargo, ¿por qué no ocurre lo mismo en otros deportes? Y además: ¿por qué sólo en Italia? Las hipótesis, volcadas en una investigación judicial, debieron abrirse entonces hacia distintos frentes: golpes, pesticidas, antiinflamatorios o una mezcla de todo eso. El enigma está irresuelto. Stefano Turchi dice que conoce muchos más compañeros que no quieren contar sobre su enfermedad. Y es que de hacerlo todos deberán responder –como lo hizo Turchi– la misma pregunta: ¿usted se ha dopado alguna vez? Todos dirán que no. Y sobre todos quedará la duda.La ELA viene de lejos. Ludwig Heinrich Gehrig era un bateador sensacional. Entre los años veinte y treinta formó junto a Babe Ruth una dupla temible que a puro empuje de carreras despertaba la locura del público de los Yankees. Pero Lou comenzó a perder fuerzas: su cuerpo empezó a cambiar. Hasta que el 2 de mayo de 1939 el locutor del estadio debió anunciar: “Damas y caballeros, ésta es la primera vez que el nombre de Lou Gehrig no aparecerá en la alineación en 2.130 juegos consecutivos”. Al poco tiempo confirmaron que el beisbolista sufría esclerosis lateral amiotrófica. Los Yankees decidieron que su camiseta –la número 4– fuera retirada. Y él se despidió de sus fanáticos en unas pocas palabras que aún se recuerdan por Nueva York: “Me considero el hombre más afortunado sobre la faz de la Tierra”. Lou murió dos años después. Su récord de asistencia a partidos recién sería batido en 1995. Y la enfermedad que lo fulminó hoy es conocida como Mal de Gehrig. De Lou (y de mucho antes) a esta parte aún no se ha encontrado la forma de combatir la ELA. También conocida como ALS por sus siglas en inglés, la página de la Universidad de Virginia la describe como “un trastorno neurológico terminal que se caracteriza por la degeneración progresiva de las células motoras de la médula espinal y del encéfalo”. No afecta ni el funcionamiento mental ni los sentidos, pero provoca una parálisis muscular progresiva hasta la muerte. Aunque muchas estadísticas dan vuelta al mundo, se concede que la ELA afecta a seis personas de cada cien mil al año.

¿Será el fútbol?
En Italia no hay cifras oficiales pero se estima que en los últimos años se le ha diagnosticado a más de cincuenta futbolistas retirados de ese país. Y un informe del diario Gazzetta dello Sport reveló que desde 1973 murieron 39 de ellos por sus efectos devastadores. Basándose en las historias clínicas de 7.325 jugadores, un estudio de Adriano Chio, profesor de la Universidad de Turín, detectó que el Mal de Gehrig tiene una incidencia seis veces mayor en los jugadores que en el resto de la población de ese país. La revelación de Turchi al diario Corriere Adriatico volvió a poner sobre la mesa un tema que el juez de Turín, Raffaele Guariniello, lleva años estudiando. Entregado a investigar los motivos por los que tantos jugadores italianos morían prematuramente, se encontró con que además de los muchos casos de cáncer aparecían demasiados de ELA. Y entonces comenzó a tener más preguntas que certezas. “Las hipótesis sobre las que más trabajamos –explicó– son el dopaje, los traumatismos, así como el uso de sustancias tóxicas para el cuidado del césped en las canchas”. Pero Guarinello, que puso su lupa implacable sobre el doping de la Juventus de Marcello Lippi, no encontró incidencia de la enfermedad en el ciclismo, donde los estimulantes siempre corrieron como el agua.

Y allí entró en crisis la teoría del dopaje. ¿Será el fútbol? ¿Qué será?Stefano Borgonovo pasa sus días entre las paredes de la habitación de una clínica de Milán. Acaba de cumplir 45 años y sufre el Mal de Gehrig desde hace cuatro. Su cuerpo, dormido en una silla de ruedas, pesa cincuenta kilos. Apenas puede moverlo. “Necesita que lo laven, que lo peinen, que lo vistan”, cuenta Chantal, su mujer. El aleteo de sus párpados y un sintetizador que traduce el movimiento de sus ojos en palabras son la única forma con que puede comunicarse con su familia. En la cancha, Borgonovo era un delantero fuerte y goleador. Junto a Roberto Baggio formó una dupla que ningún hincha de la Fiorentina podrá olvidar. Y fue parte del Milan que Arrigo Sacchi dirigía con la música holandesa de Ruud Gullit y Marco Van Basten, otro de sus socios en el ataque. Ahora, una fundación que lleva su nombre recauda fondos destinados para la investigación de la ELA. El año pasado él mismo entró con su silla de ruedas al campo de juego en donde Milan y Fiorentina se enfrentaron para juntar dinero. Para el 11 de julio está previsto que Barcelona, Real Madrid y Milan disputen un triangular con los mismos fines. Stefano no condena al fútbol por su enfermedad: “Volvería a jugar”. Gianluca Signorini tampoco echaba culpas a la pelota. Había pasado por varios clubes pero su lugar estuvo siempre en Genoa, donde fue capitán durante siete años. Murió en 2002 a causa del síndrome cuando tenía 42 años. En su homenaje, nadie más volvió a usar la camiseta 6 en el equipo italiano. El caso de Signorini golpeó duró al Calcio. Pero antes y después hubo más muertes por la ELA. Algunos nombres: Armando Segato (a los 43 años), Ernsr Ocwirk (43), Giorgio Rognoni (40), Fabrizio Falco (35), Guido Vincenzi (65), Narciso Soldan (59), Rino Gritti (51), Albano Canazza (38), Fabrizio Dipietropaolo (39), Lauro Minghelli (31) y Ubaldo Nanni (44). La última víctima fue Adriano Lombardi, en 2007, a los 62.

Pinchazos
Las sospechas sobre la incidencia del doping en estos casos brotaron desde el primer día. El festival de jeringazos que copó al Calcio durante años no podía ser gratuito. En un programa de la televisión italiana dedicado a la ELA, Carlo Petrini contó lo que ocurría en los vestuarios durante los años setenta, cuando él era jugador profesional: “La primera vez llegaron el médico, el masajista y el entrenador. El médico llevaba un frasco que parecía una naranjada. Al no existir entonces jeringas descartables, la misma aguja se introdujo cinco veces en el frasco y pinchó a cinco jugadores”. Siguió: “Te dabas cuenta de lo que te habían dado porque podías correr, saltar, caerte, presentarte ante el arquero sin cansarte y con la mente lúcida. Se tenía una fuerza inimaginable”. El cierre de Petrini fue terrible: “En los partidos, eso sí, te salía baba verde de la boca. Debías escupirla para no ahogarte”. El ex jugador es autor del libro Scudetti Dopati, en donde mostró las actas del proceso que Guariniello llevó adelante contra la Juventus. Ese equipo, dirigido por Lippi desde el banco y conducido por Zinedine Zidane desde la cancha, ganó casi todo lo que jugó. Cuando el juez allanó el club parecía una farmacia. La falta de pruebas dejó a salvo a la Juve, pero hasta hoy algunos de quienes vistieron su camiseta consultan a neurólogos para que ninguna enfermedad los agarre a contramano.Carlos D’Angelo, miembro del Consejo Científico Asesor de la Sedronar y especialista en doping, descarta la vinculación entre el uso de sustancias y el Mal de Gehrig: “Al doping últimamente se le echa la culpa de todo.

En una época estuvo muy arraigado en la Argentina y yo no recuerdo que haya ocurrido algo así. Además, poner bajo sospecha los muertes es complicado y poco ético. Y si el vínculo existiera, ¿por qué aparece sólo entre los futbolistas y no entre los ciclistas u otros deportistas? La misma pregunta se hicieron quienes investigan el tema. Es por eso que en nuevos estudios aparecieron otras variables, como la inhalación de los pesticidas que se utilizan en las canchas, los esfuerzos excesivos y el abuso de antiinflamatorios. Incluso, durante un congreso sobre ELA y fútbol realizado el año pasado en Roma, en donde se reunieron neurólogos de todo el mundo, se determinó que la enfermedad es más frecuente en los mediocampistas debido a que reciben golpes más recurrentemente. Pero aún así, ¿por qué no sucede en el rugby? Nadie tiene respuestas. Alberto Dubrovski, jefe del Departamento de Neurología del Instituto de Neurociencia de la Fundación Favaloro, cuenta que “como en muchas enfermedades, con la ELA se han detectado lugares donde se concentran pacientes que comparten determinados antecedentes”. Un ejemplo es la isla de Guam, donde se hizo frecuente una esclerosis lateral amiotrófica asociada a Parkinson y demencia. “Durante muchos años –explica– se debatió qué ocurría. Hasta que se llegó a la cica, que la gente cultiva y come. Pero para que esto pudiera tener algún efecto, debía ingerirse en grandes cantidades y la gente no comía tanto. Ahora resulta que quienes comían eran los murciélagos y concentraban enormemente esta sustancia. Y en Guam se come murciélago. Cuando los erradicaron la incidencia bajó”. Es decir, la búsqueda de las causas de la ELA está abierta. “Se estudió de todo: si había incidencia en las mascotas, si en países fríos, si en países cálidos. Y en relación a lo que ocurre en Italia, quizá practicar deportes se convierta en un factor de riesgo. Pero no sólo jugar al fútbol. Aunque ésta es una observación que pasa de eso. Todavía no se conoce qué es lo que le da origen a la degeneración de las células nerviosas. Es un tema caliente, hay teorías, pero nada más”, afirma Dubrovski.
El misterio aún cubre al Calcio. Turchi, el último en revelar su enfermedad, debió explicar, como todos, que él nunca consumió sustancias dopantes. Sin embargo, admitió que en ocasiones echaba mano a antiinflamatorios. Pero ahora para él no es tiempo de mirar por el espejo retrovisor. Y casi que tampoco es tiempo de mirar hacia adelante: “Vivo al día, minuto a minuto. Si pienso en el futuro, me angustio”. Así es la historia de la ELA, el fantasma que recorre el fútbol italiano.

La enfermedad que mató al Negro
“Finalmente, la mano derecha claudicó. Ya no responde, como antes, a lo que dicta la mente”. Roberto Fontanarrosa les informaba así a sus lectores de la revista Viva que ya no podría dibujar. El Negro murió tiempo después, el 19 de julio de 2007, a causa de la esclerosis lateral amiotrófica, que le había comenzado a quitar la movilidad desde hacía cuatro años.Actualmente, quien la sufre es el ex tenista y entrenador Carlos Gattiker. A Charly se la diagnosticaron once años atrás. Y ahora se encuentra en un estado muy delicado. La ELA es una enfermedad neurológica que determina una parálisis muscular progresiva. Involucra todos los músculos de los brazos y del sistema respiratorio y deglutorio. Puede comenzar por afectar las piernas, los brazos, el bulbo espinal y empiezan con dificultades en la deglución. Y es fatal.“Si bien es incurable, no es intratable. Existe una medicación –explica Drubovski, de la Fundación Favaloro– que mejora parcialmente el curso evolutivo de la enfermedad. Es la única medicación probada, cuyo nombre genérico es Riluzole. Lo que hace es prolongar la sobrevida de los pacientes”.De todos modos, el especialista señala que más allá del tratamiento “es importante el manejo apropiado de la enfermedad, porque presenta a lo largo de la evolución diferentes síntomas y situaciones. Es terriblemente desgastante para el paciente y la familia porque es progresiva y discapacitante”. Para ello existen organizaciones de autoayuda, como el Capítulo Argentino de Lucha contra las Enfermedades de la Motoneurona (www.calmo.org.ar).Según Dubrovski, si bien la ELA afecta a personas entre los 50 y 70 años, en el último tiempo aumentaron los diagnósticos a jóvenes. “Lamentablemente, es más frecuente de lo que se imagina”.